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viernes, 4 de abril de 2008

DRAGON BALL: Crónica de una decepción anunciada



El ataque de los Musulmanes Marcianos


(post no apto para masoquistas)

Perdonad mi aspereza. Leed en un asiento cómodo, pues no será grato leerme así.

Recuerdo cuando era niño. Recuerdo que el tiempo iba más lento, que las niñas eran odiosas (y no me refiero a Ana Laura Nolasco algunas siguen siendolo), que las papas Sabritas costaban 1000 pesos. Recuerdo que la escuela era más fácil, que el Nintendo era lo máximo y que el Frutsi era más rico que el Pau Pau. En una palabra, recuerdo que la vida no es el horror infernal consumista que hoy es (y si lo era, no me daba cuenta). Recuerdo que de niño gustaba de ver "Dragon Ball".

Era de las primeras series que juntaban peleas con comedia. Ya había otras como "Caballeros del Zodiaco" en las cuales había golpes al por mayor. Dragon Ball añadió chistes, viñetas con onomatopeyas de "KABOOM!!", clichés, sin-sentidos y su erotismo característico a una serie. Es una de esas cosas que sucede una vez en la vida y que no podías dejar pasar. Sin duda, de las series que fueron fundamentales para que la animación japonesa saliera de la isla a invadir el mundo.

Y hoy veo con tristeza que esa parte tan querida de mi niñez está siendo ofendida:





¿¿Querían a Goku??
¡¡Tengan su Goku!!


Cuando les avisamos de la filmación de la película en nuestro país, los que escribimos de este lado intuimos rápidamente que grabarían en Durango por las interminables peleas en la Sierra Madre Occidental. Pero también teníamos dudas acerca de POR QUE se filmaba en México. Finalmente, lo entendemos.


Dragon Ball era una película necesaria. Así como lo son Thundercats, Alvin y las Ardillas, Meteoro, Astroboy y demás etcéteras que alguna mente enferma, retorcida y neoliberal creyó que podría hacer y salir victorioso. O que creyó que por la "reputación" de X o Y serie, las ganancias eran automáticas. Y, como tal, es tratada.



Desde que vi esa toma de pelo de "Matrix Revolutions" (no lo digo yo, lo dice su box office y hasta los fans), cuando vemos la escena de Neo contra el Agente Smith... TODOS (y en verdad digo TODOS) pensamos inmediatamente en Dragon Ball. Volando, golpeándose a gran velocidad, oscuridad... todo elemento de una batalla dragonbolesca. Se veía, extrañamente, REAL... al menos lo suficientemente real como para repetirlo en otro contexto.

Cuando anunciaron la adaptación de Dragon Ball, más de uno se emocionó y a más de uno le dio igual. A mi me dio igual, pues de Dragon Ball me gustan muchas partes (no toda la serie es buena) y no me hacía gracia la idea de ver una película con actores reales en ella... al menos, no después de esa tremenda alucinación de algún chino pirado. Hoy, gracias a Flor pude comprender el por que del secreto, las locaciones en México y, sobre todo, comprenderán el por qué la aspereza en mi escritura.



Esta es la original. Da miedo, de verdad.

Aquí les traigo, vía HoyCinema las imágenes de esta película digna de algo peor que las B-Movies de los '60 (y eso que a mi me gustan las B-Movies de los años '60). Juzguen ustedes, yo me niego a torturar a mis ojos:













Y la joya de la corona:



Sin comentarios...

ACLARO: Ninguna imagen es fake.

Justin Chatwin es un niño lindo y nada más, por eso salió en "The Invisible" (no, el título de la película no es su apodo). Las actriz que hace a Bulma lleva peluca (¿no bastaría sólo con teñirse el pelo?) y los disfraces de Halloween volverán a estar a la moda gracias a esta próxima obra de arte gringa.

Sin duda, una decepción en puerta... tanto para fans como para los no-fans. Sin duda, Flor profetizó bien al decir que la producción es de 2 pesos con 50 centavos, pero recordé que el poder adquisitivo ha bajado MUY drásticamente desde que tenemos a Felipín. Ergo, será más barata.

Váyanme apartando un asiento, una palomitas y un refresco grande para cuando salga este bodrio 100% dentro del mainstream y joligudesco. Estaré preparado para ver CUALQUIER otra cosa.


Cuídense. (¡ay, mi panza!)

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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Películas clásicas convertidas en Manga


¿Tienes curiosidad de saber cómo se verían las historias clásicas del cine de Hollywood como Casablanca o lo que el viento se llevo en Manga?

Pues si vives en Japón gracias a Manga Bank puedes saciar tu curiosidad ya que el pasado 17 de Noviembre salieron a la venta mangas basados en el script de las películas Casablanca, La diligencia (Stagecoach), Charada (Charade) y Cumbres Borrascosas. Los volúmenes además de incluir el manga vienen con un DVD la película original subtitaladas en Japonés. Se espera tambien que pronto publiquen Vacaciones en Roma y Lo que el viento se llevo.

En lo personal me parece una buena idea que le den una renovada a estas historias clásicas del cine para que las conozcan otras personas que quizá no hubieran tenido acceso al material original.

Fuente: Japanator

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jueves, 22 de noviembre de 2007

Viejitas pero Bonitas

Si te dijera el nombre de Osamu Tezuka, posiblemente no lo identificarías. Al igual que si te mencionara a Leiji Matsumoto, a Masami Kurumadao o a Go Nagai, una mirada entrecerrada y una sonrisa tímida de duda aparecerían en tu rostro. Y sin embargo, estoy seguro que los conoces...

Hoy les hablaré del baúl de los recuerdos, con las series que por ósmosis se vieron por mis años, y que causaron sensación en Latinoamérica (al igual que en el mundo globalizado). Hacer sus reseñas es inútil, pues se tienen que vivir todas y cada una de ellas. A ver si las recuerdan...









¿Y éstos? ¿Quíen los dejó entrar aquí?


Empezamos por una obra masoquistamente larga pero no por ello maleta. SAINT SEIYA, de Kuramado. Sin duda, los niños lo amaban porque su deseo era ser Caballeros de Atena, tener armadura, luchar por una dama y poder alcanzar niveles cósmicos de fuerza sin provocar malos olores detrás de ellos. La serie continuó y continuó (y continuó...) en anime, manga, ovas y una señora industria de juguetes accesorios. Una franquicia MUY fuerte, pero que a nosotros nos tocó cuando nacía, y el lema es "¡Yo quiero ser PEGASO!". Quien no sepa su caballero/armadura (aunque sea basura, como en mi caso... Máscara de la Muerte/Cáncer), es un hereje.



Nos seguimos con el bisabuelo de los "mechas"... o para fines prácticos (y perversos) el primer robot operado y altruista (Robots Gigantes al Servicio de la Comunidad). Aquí encontramos a MAZINGER Z, de Nagai. Koji Kabuto (no, no el pokemon) era la única esperanza de la aturdida población diezmada de ¿el planeta? Si, exacto. Del planeta. Destacamos a la Mazinger mujer, los puños voladores (que siempre aparecían de nuevo) y las grandes cantidades de escombro.


No, no es una mentada

Ya con nuestros ojos llorosos (¡oh, que recuerdos!) nos vamos a el primer concepto de Inteligencia Artificial con sentimientos: ASTROBOY, del finado Padre del Manga Tezuka. Astro se cambiaba las pilas por la espalda. Aquí sobresalen las GRANDES narices de los personajes adultos...



Y finalmente, pero no menos importante, encontramos al viejo lobo de mar (espacial) CAPTAIN HARLOCK (no "Herlock" [sic] como dicen los gringos), de Matsumoto, quien también hizo INTERSTELLA 5555, que el grupo Daft Punk hizo banda sonora. Matsumoto siempre usó los que después serían clichés del anime: el sacrificio romántico del héroe hacia el amor imposible pero alcanzable.



Ya los dejo aquí, esperando haber desempolvado sus recuerdos y diciendo de nuevo el ya conocido... "¿Y SE ACUERDAN...?".

P.D.: Los señores de las fotos son, respectivamente, Masami Kuramada, Go Nagai, Leiji Matsumoto y Osamu Tezuka.

Cuídense

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jueves, 11 de octubre de 2007

A aquella que amo: prepárate para morir

Los ninja, también conocidos como shinobi, fueron un grupo de élite entrenados en el arte del Ninjitsu (literalmente, “El arte del Sigilo”). Altamente eficaces, los ninja fungían como espías, mercenarios, asesinos, guerreros y agentes de infiltración en el Japón antiguo. Sus disciplinas no seguían la Senda del Guerrero (bushido), tan característica de los samuráis acerca del servicio noble y el honor, sino la Senda del Asesino (ninpo), en la cual su característica era "Ataca primero, ataca dos veces".

Cabe aclarar que ellos NO eran los guerreros despiadados e inmisericordes, como se nos ha vendido la idea desde mucho tiempo atrás. Tenían un código y una ley, tenían rituales y ceremonias en igual valor que las de los samurái. Los ninja florecieron en las regiones de Iga y Kouga en el antiguo Japón. Y como es costumbre de los que aportamos en este blog, hoy me toca hablarles de una serie ninja, un tanto superior a algunas tanto en anime como en manga.


BASILISK KOGA NINPO CHO[バ ジリスク 甲賀忍法帖] es una serie basada en una novela escrita en los años 1958/1959 llamada "Koga Ninpocho" (la segunda parte de los kanjis), por Futaro Yamada. Hubo una adaptación live-action llamada "Shinobi: Heart Under Blade" (vean al final), la cual confieso no haber visto. Pero vi la serie y lo que vi me dejó impresionado.

Año 1614 d. C. Dos clanes ninja, Koga (De la Esvástica) e Iga (De la Empuñadura Secreta), han vivido 400 años odiándose a muerte, pero en una tregua respetada a regañadientes por ambas partes. La paz final puede alcanzarse si los nietos de los líderes de clan (Oboro de Iga y Gennoske de Koga) logran consolidar su amor, ya que sus abuelos no pudieron hacerlo. Sorpresivamente, todo se viene abajo cuando Tokugawa Ieyasu, el shogun, manda llamar a los clanes a demostrar sus habilidades, y después de verlas, decreta la tregua abolida. Cada clan elegirá a 10 de sus mejores guerreros y representará a un hijo del shogún. Quien gane tendrá la fama, la fortuna, el renombre y el apoyo del shogun nuevo. Pero esto poco le importa a los miembros de clan. Ellos quieren de una vez por todas aniquilarse: no importa el precio, lo importante es sobrevivir.

Los clanes han desarrollado técnicas que rayan en lo monstruoso y son poseídas por sus integrantes. Corriendo en paralelo a ROMEO Y JULIETA, de Shakespeare, la guerra de clanes da inicio con los protagonistas en medio de ella. Cada integrate posee una técnica de combate única y la usa en su beneficio (o perjuicio). Gennoske no quiere lastimar a su amada, pero se defiende de quien quiera dañarle y se convierte en un infierno andante para sus enemigos cuando sus ojos emiten su técnica ninja. Oboro no posee una técnica como tal, pero sus ojos anulan inmediatamente cualquier habilidad ninja (incluso las de su propio clan). La serie se llame BASILISK por ésta relevancia de los ojos, ya que el basilisco, mostruo mitológico griego, usaba sus ojos para asesinar. ¿Será posible el amor de Gennoske y Oboro? ¿Quién ganará la guerra? ¿Qué clan prevalecerá al final?


Los diez de Koga

Esta serie tiene escenas de acción muy buenas y bien logradas. Tiene una cantidad de violencia gráfica MUY superior a otras porque es totalmente estructurada y justificada. La muerte de cada uno de los integrantes se va desenlazando poco a poco y cada una es de dos formas: o muy triste o muy sádica.


Los diez de Iga

Esta obra maestra tiene algunas particularidades. Una es que, en su manga, los escenarios son reales: los dibujos de los personajes se hacen encima de fotos de paisajes naturales de Japón, en las regiones de Koga e Iga (para darle más realismo). Otra es que toman elementos reales de la historia de Japón (principalmente del periodo Edo). El amor imposible de los protagonistas añade una pizca de romanticismo a uns historia que ya es buena en sí. Aclaro: SI, BASILISK podrá caer en algunos estereotipos, eso es innegable, pero la experiencia de verla de principio a fin es panaceica. Una historia de ninjas a puro estilo japonés, tan real como el espectador quiera hacerla. Finalmente, les dejo la imagen live-action. Koga Gennoske (el hombre) e Iga Oboro (la mujer) abrazados (en las imágenes de arriba, son los personajes de la esquina inferior derecha, respectivamente). ¿Se parecen?


Cuídense.

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jueves, 4 de octubre de 2007

El Japón distópico

DISTOPIA: Utopía negativa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal, es decir, en una sociedad opresiva, totalitaria o indeseable. (De WIKIPEDIA, la enciclopedia libre)

Cuando leí en mi infancia (parece ahora ya mucho tiempo de ello) el libro de "1984" del inglés George Orwell, me pareció leer el futuro de muchas sociedades humanas, esto es, regidas por un gobierno totalitario que no admitía ningún tipo de oposición, queja o intransigencia. Controlados por el régimen, los medios de comunicación son censurados y sólo cumplen la "noble" labor de entretener, proporcionando todo el material que el Estado les da. Subsidiado por los líderes de la nación, el Ejército se ha convertido en una terrorífica arma de represión y control. Die perfekte Gesellschaft.

La distopía, en la actualidad, no es algo muy alejado de nosotros. Hace unos días un japonés, junto con otros ciudadanos, fueron asesinados por tropas de Birmania en una manifestación en contra del gobierno (aquí la noticia). Las muestras de este cálido cariño gubernamental son varias: la matanza de Tlatelolco de México [1968], la represión en Sudamérica [1975], la masacre de la plaza de Tiananmen en China [1989], etc. Japón no ha sido la excepción.

Después del genocidio en Hiroshima y Nagasaki, Japón quedó devastado y su economía hecha talco, pero su espíritu no se minimizó (o hubiera implicado su desaparición como nación). Cierto: los japoneses tuvieron que comenzar desde cero para lograr reestablecer su orden y justicia social (como le conocemos en México). Los disturbios, marchas y protestas culpando al gobierno por la situación caótica del país aumentaron y lo obligaron a reestructurarse. Una situación de caos hizo temblar al Mikado, centro de gobierno imperial del Japón de la posguerra, y cuando por fin la sociedad civil realizó cambios estructurales para renovarse, Japón comenzó un exponencial ascenso. De ello, 62 años han pasado ya, y en ellos Japón se ha convertido en la segunda potencial mundial, líder en tecnología de punta y adelantos robóticos y mecánicos. Sin embargo, a los creadores de anime y manga, conscientes de este pasado distópico y orwelliano que vivieron mientras su país salía del abismo creado por la guerra, han hecho obras magnas de un Japón diferente: un Japón devastado, de posguerra, de lucha y conflicto, de renovación y esperanza. Hablemos de una de esas obras

ANIMACION TOTALITARIA

AKIRA (アキラ), de Katsuhiro Otomo, es el mejor ejemplo de distopía en anime y manga. A lo largo de los años, el monumental manga de 2000 páginas dibujado totalmente a mano se ha convertido en una pieza fundamental del arte japonés de dibujo, y la película es sencillamente soberbia y muy bien realizada.

Situémonos en Japón después de la Tercera Guerra Mundial (sucedida en 1988). Nos encontramos en un Neo-Tokio del año 2019 totalmente caótico, donde la corrupción y el totalitarismo del Concejo Japonés han devastado la vida diaria de los habitantes. En este mundo de violencia, Kaneda (un motociclista) lidera un grupo de pandilleros. Tetsuo, su compañero de toda la vida, lo envidia y quiere ser el líder. Todo cambia cuando se encuentra con un extraño personaje el cual acelera su evolución y Tetsuo desarrolla poderes sobrenaturales. ¿Y quién está detrás de la investigación de ellos? El Gobierno.

Como el Big Brother de Orwell, el aparato gubernamental está atento de cualquier situación… y ejerce su totalitarismo sin la menor discreción. Las escenas de la represión gubernamental representadas son memorables (macanas, gases lacrimógenos, interrogatorios, ejército, detención, muerte) contra todos los grupos subversivos. La tensión generada por los intereses del Gobierno le hacen recrudecer sus ataques contra la oposición… y los errores los llevan a una cadena de favores de la cual la búsqueda de Akira, la energía perfecta, será lo único que posean en común Gobierno y sociedad: la última esperanza.

Hay que decir que su final no es muy positivista. Si lo analizamos a fondo, encontraremos que pocas de las manga (y menos anime) tienen finales felices. Sólo son finales adecuados. Y Akira no es la excepción, pero sí deja abierta la oportunidad de cambio, de renovación... Un mensaje de esperanza, tal cual le sucedió a Japón. La representación de situaciones de esta índole (posguerra, destrucción, caos, etc) es para los japoneses una expresión profunda y muestra de lo que les tocó vivir a ellos en carne viva, ya que muchas de las condiciones vividas después de los años de la Segunda Guerra Mundial fueron piezas clave en el desarrollo de anime y manga.

AKIRA, muy recomendable para un público analítico que encontrará muchos paralelismos con la actualidad. No hay que ir lejos para ya encontrarlos en nuestra vida diaria. “Big Brother” nos vigila, y no precisamente el programa malísimo de la Endemol.

Cuídense.

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